Pueblos Indígenas, Derecho y Ciudadanía
Publicado : 2016-10-09

Daniel Quiñonez Oré
Abogado por la Universidad Nacional de San Marcos. Estudios de Maestría en Antropología en la Unidad de Post Grado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 


"No hay país más diverso" es una frase que José María Arguedas pronunció al obtener el premio "Inca Garcilazo de la Vega" en el año 1968. Lo hizo con ocasión del discurso que disertó, en el cual hizo referencia a nuestro país que denomina en su obra más ambiciosa "todas las sangres". 

Diversidad, por ende, es una palabra que pueda identificar a nuestro país no solo desde un punto de vista geográfico, sino también cultural. En el espacio de nuestro territorio, podemos encontrar comunidades campesinas y nativas que cuentan con una identidad étnica definida, con su propia lengua, organización y estructura. Quechuas en la sierra, wampis, aguarunas o ashuares en la selva, todos ellos se autoidentifican como pueblos indígenas, quienes comparten un imaginario social y cultural asentado sobre un determinado territorio. 

Resulta interesante e importante ver que cada vez con mayor frecuencia el discurso jurídico se interesa por la situación jurídica y los derechos de los pueblos indígenas. A raíz de los acontecimientos suscitados en los últimos años en nuestro país que han involucrado la presencia de diversos pueblos indígenas en el escenario político social, se ha visto por conveniente analizar las instituciones jurídicas que involucran a las comunidades campesinas y nativas, a efectos de empoderarlas y utilizar las herramientas jurídicas como un instrumento adicional a las luchas que con justas razones enarbolan. Diversas protestas y movimientos sociales generados desde el año 2000, como consecuencia del auge de las industrias extractivas en nuestro país, pusieron en la palestra a nuevos actores, los cuales si bien  siempre han existido en las dinámicas sociales del día a día, fueron visibilizados con mayor realce debido a su activa participación en las reivindicaciones que mantenían en agenda. 

Ahora bien,  las reivindicaciones que mayormente se ponen en agenda se brindan en el marco de la existencia de Conflictos Socioambientales. Existe una visibilización de los pueblos indígenas en virtud a la existencia de escenarios de conflictividad socioambiental, en donde tienen lugar instrumentos jurídicos como la Consulta Previa, el Derecho Ambiental y, en general, el derecho de los Pueblos Indígenas, que tiene mucha influencia del Derecho Internacional, a raíz de los instrumentos internacionales que se han brindado en el marco de su protección. 

Lo mencionado, nos revela que existen mecanismos jurídico-formales que brindan protección y tutela a los pueblos indígenas (comunidades campesinas y nativas). No obstante, al margen de los mecanismos jurídicos existentes, resulta fundamental entender el objetivo de las reivindicaciones esbozadas; es decir, ir más allá y entender que los pueblos indígenas constituyen sujetos jurídicos que deben ser apreciados más allá de la existencia de un conflicto socioambiental

Lo señalado anteriormente, quiere decir que el discurso jurídico debe ampliarse a un horizonte mayor que el que usualmente se le suele brindar. Me explico, entender que el desarrollo de los pueblos indígenas, ya sean comunidades campesinas y nativas, obedece a una historicidad propia que ha implicado la exigencia del reconocimiento por parte del Estado, no solo en circunstancias de conflictividad, sino también en términos de ciudadanía

Los reclamos que usualmente se suelen presentar como propios de los pueblos indígenas, ya sean en comunidades nativas o campesinas, no se agotan en el aspecto ambiental ni tampoco en el aspecto territorial. Si bien ambas problemáticas resultan importantes para la adecuada subsistencia de estos pueblos, no debemos olvidar que históricamente lo que vienen demandando estas poblaciones es un reclamo por la ciudadanía. Es decir, un reclamo por ser considerados ciudadanos peruanos, que puedan hacer efectivos todos los derechos que les corresponden.  Un trato horizontal, no paternal y en condiciones de igualdad y respeto.  Algo que a lo largo de nuestra historia republicana ha sido esquivo para estas comunidades. 

¿Este reclamo por ciudadanía implica un desconocimiento de la identidad étnica de los pueblos indígenas y, por ende, de desprotección jurídica por parte de los instrumentos internacionales? Absolutamente que no. No existe incompatibilidad alguna en la exigencia de ciudadanía y en la afirmación de la identidad étnica de cada pueblo indígena. La identidad, tal como lo ha demostrado la antropología, no es una categoría estática. La identidad es per se dinámica y se alimenta de la historicidad y contacto de las relaciones sociales mantenidas a lo largo de los años por las comunidades campesinas y nativas (Cardoso: 2007). Entender que los pueblos indígenas son organizaciones aisladas que no se encuentran influenciadas por la "modernidad" ni el mercado sin perder su identidad étnica (Degregori: 1993), obedece más a un imaginario ideológico que no se condice con lo que existe en la realidad. 

Lo mencionado anteriormente ha llevado a pronunciarse, acertadamente a mi parecer, sobre la utilización política de la identidad étnica como estrategia, inclusive, para llevar a cabo reivindicaciones. Al respecto, resulta fundamental tener en cuenta lo señalado por Vega, quien al respecto manifiesta lo siguiente: "Debemos considerar que lo que asegura la vigencia y la sostenibilidad del uso estratégico de la  identidad étnica, proviene de elementos de carácter histórico-tradicional y de elementos relacionados con los contextos sociales actuales. Es decir, la sostenibilidad de la identidad étnica de los pueblos indígenas como estrategia, requiere de un conjunto de aspectos directamente vinculados a la tradición y la historia compartida de un pueblo, un pasado ancestral común que le otorga un sentido de membresía y que trasciende la ubicación física de sus miembros o su mayor o menor contacto con la sociedad occidental dominante" (Vega: 2011).

Los reclamos por ciudadanía que he podido apreciar en distintos pueblos indígenas que he visitado tanto en la sierra como en la selva, son variados. Salud, carreteras, educación, vivienda, alimentación, en otras palabras, mayor presencia del Estado. Se pide, en suma, gozar de los beneficios y derechos que el concepto de ciudadanía teóricamente ostenta. Y por supuesto que este pedido resulta por demás atendible. En los viajes anteriormente señalados, he podido advertir el abandono en la que se encuentran muchas comunidades campesinas y nativas. Desde el hecho de no contar con transporte, postas de salud ni centros educativos. Este tipo de situación y estado no se evidencia de manera clara cuando nos enfocamos solo en un tema (medioambiental, territorial, etc.), las cuales si bien son herramientas fundamentales para el desarrollo de los pueblos indígenas, van de la mano con pedidos y reivindicaciones que a lo largo de muchos años, han sido materia de exigencia de estas comunidades.

Exigencia como la educación en comunidades campesinas y nativas, la cual es vista como una herramienta de empoderamiento para disminuir las crecientes desigualdades sociales existentes en nuestro país o transporte, que coadyuva a un mayor acercamiento hacia los centros urbanos que permite el acceso a servicios básicos. Lo mencionado, demuestra que los pueblos indígenas buscan ser parte del Estado. Un Estado que a lo largo de los años, se ha mostrado indiferente y reacio a cumplir las justas exigencias que las comunidades campesinas y nativas vienen exigiendo durante muchos años. 

¿Qué tipo de ciudadanía es la que se plantea desde la óptica de los pueblos indígenas? Desde la academia se habla de una ciudadanía intercultural, en la cual los pueblos indígenas si bien se constituyen en ciudadanos, los términos en que se ejerce esta categoría, deben ir en consonancia con su cultura y organización, lo cual es la base para la constitución de un diálogo intercultural. Este constructo si bien es interesante y necesario, debe tener en cuenta que, ni siquiera en nuestro país, herramientas básicas como la educación, salud e infraestructura que constituyen insumos mínimos que brindan a las personas el concepto de ciudadana, han sido cumplidas para las comunidades nativas y campesinas. Construir una ciudadanía intercultural, demanda no solo que se respete y dialogue con los pueblos indígenas, sino que se les brinde los insumos y las condiciones materiales mínimas para que dichos proyectos puedan ser totalmente viables. 

Y es que, efectivamente, la situación de los pueblos indígenas en el Perú dista de ser la mínimamente adecuada. Antes que vivir en armonía con su entorno muchos de ellos solo subsisten. Subsisten en condiciones que son absolutamente desfavorables para su adecuado desarrollo. Para su intercultural y propio desarrollo. Es por dicho motivo, que enfoco su problemática en el concepto mismo de ciudadanía, la cual en términos prácticos, muchos de ellos no ostentan. 

La ciudadanía que en la práctica muchos de los pueblos indígenas no ostentan, se ve reflejada en las relaciones que establecen con las industrias extractivas que operan en sus territorios. En efecto, muchas comunidades campesinas y nativas se ven obligadas a negociar con estas empresas a efectos de poder obtener ingresos y demás beneficios. Estas relaciones que, a todas luces, son de carácter desigual y asimétrico, suplen la presencia del Estado, quien solo interviene cuando estas relaciones devienen conflictivas. Incumplimiento de compromisos sociales y ambientales, ocurrencias de emergencias ambientales, entre otras incidencias son la puerta de entrada que posibilita la mirada y el interés tardío del Estado en los pueblos indígenas.   

Empezamos estas reflexiones con una cita de Arguedas, quien en mi opinión es uno de los intelectuales más importantes en el Perú en el siglo XX.  Arguedas era consciente de la importancia del diálogo y respeto intercultural. Sin mencionar dicha palabra, es considerado precursor de la interculturalidad. No obstante, Arguedas también era consciente de la importancia que las comunidades campesinas (ciertamente no habló de comunidades nativas, pero su razonamiento creo puede ser perfectamente aplicable) cuenten con las herramientas necesarias para su desarrollo. Era consciente de la importancia de su interrelación con el mundo "moderno" y de la influencia que este ejerce en estas comunidades. Sus estudios en Puquio (1968), en las comunidades de España (1975) - considerado un estudio precursor de Antropología Comparada en nuestro país -  dan fe de ello. Y como no pensar en la importancia de Rendón Wilka, aquel migrante de retorno descrito en "Todas las Sangre" que era consciente de su identidad y que luchaba ante todo por tener recursos para su comunidad. 

Me parece importante y esencial que se apueste por reclamos específicos de los pueblos indígenas asociados, en su mayoría, hacia aspectos culturales y de autodeterminación. No obstante, resulta fundamental que a la par de estos reclamos se entienda que estas comunidades campesinas y nativas necesitan ser parte de reformas estructurales, que les brinden las herramientas básicas que  les permitan poder pensar su desarrollo. Ir más allá del conflicto y entender que este estadío se da como consecuencia de la desatención y abandono. En suma, entender que las comunidades campesinas y nativas son al igual que todos nosotros, ciudadanos peruanos. 


REFERENCIAS:

ARGUEDAS, José María.
(1968) "Las comunidades de España y del Perú". Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
(1975) "Puquio. Una cultura en proceso de cambio. La religión Local" en "Formación de una cultura Nacional Induamericana"  Fondo de Cultura Económica. 

CARDOSO DE OLIVEIRA, Roberto.
(2007). "Etnicidad y estructura social". Traducción de Virginia Molina Ludy y Enrique Lemus Rodríguez. México: Centros de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social. 

DEGREGORI, Carlos Iván.
(1993). "Identidad étnica. Movimientos sociales y participación política en el Perú" en "Democracia, etnicidad y violencia política en los países andinos" . IFEA. 

VEGA DIAZ, Ismael.
(2011).  "Perú: ¿Quiénes son los sujetos de la consulta previa?  Identidad étnica y consulta previa" en https://www.servindi.org/actualidad/52937. 


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